Mañana cuando el sol repose sobre las cosas voy a recordar con todo el cuerpo. Por lo pronto me voy acordándome de que me estoy yendo, y de que ahí, en tu piel, se quedan descansando mis manos. Te toco en el aire, en el perfume que guardan algunas horas. Las percusiones de tu sangre. Mi estrella enredada a tu espalda como un enorme silencio curvo cuervo cargo, ay, con la corona afilada, no te acerques a mi frente. Voy a recordar el elemento de tu boca, el brote de tu boca, la vida de tu boca.
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